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miércoles, septiembre 17, 2014

PASIÓN EN SEVILLA: POLÉMICA A LA VISTA

El porqué del extraño movimiento de los palios «tocados» por Antonio Santiago

Atención, se abre en una ventana nueva. PDFImprimir
Antonio Santiago, de costalero, en el traslado de la Paz a la Plaza de América / RECHI
Antonio Santiago, de costalero, en el traslado de la Paz a la Plaza de América / RECHI
En la Semana Santa también hay modas. Dentro del clasicismo del que bebe esta fiesta, hay espacio a la innovación. Unas pasan y otras se quedan. Y si hay un mundo en el que esto se pone de manifiesto es el de los capataces y costaleros. Hasta no hace mucho, había palios que hacían el «costero a costero» y que se levantaban «a la música». Hay también misterios que han modificado su forma de andar, unos para ir siempre«sobre los pies» y otros introduciendo «cambios».

En los últimos años se ha ido desarrollando una nueva moda, puesta en práctica por el capataz Antonio Santiago, que se basa en que los palios se muevan lo menos posible. Para llegar a esto, la técnica que él mismo ha patentado es darle holgura en el basamento de los varales, introduciendo también unas gomillas a modo de juntas tóricas, de apenas un centímetro de anchura, para que amortigüen el movimiento en la parte del techo de palio y que sólo se muevan las caídas. 

Así, ha ido «tocando» desde hace años todos sus palios, e incluso esa misma técnica se ha aplicado a otros pasos de otros capataces, que recurren a él para arreglar los varales. 

El resultado es que los varales se queden fijos, independientemente del movimiento que se imprima desde las trabajaderas, y que las bambalinas apenas «escupan». Como ya ocurrió en Semana Santa con la Macarenaeste sábado con la Virgen de la Paz, la mayoría de los que presenciaban la procesión extraordinaria se percataron de un extraño movimiento del palio, como si le costara desplazarse, y que daba la sensación de ir de «costero a costero».

La salida de la Virgen de la Paz, donde se aprecia ese extraño movimiento

El palio de la Paz tiene la peculiaridad de tener las caídas completamente abiertas, por lo que, como ocurría antaño, se mueven excesivamente y, con la técnica del capataz, se reprime mucho más ese desplazamiento. En la extraordinaria del sábado había quien decía que precisamente para ello se creó ese palio, como ocurre con el de la Virgen del Rocío de la Redención. 

En la Macarena, tras ver ese extraño movimiento del palio en Semana Santa, también provocado por la nueva parihuela, estudiaron la fórmula para que eso mismo no ocurriera en las procesiones extraordinarias del mes de mayo. Se consiguió, y el palio, además de moverse de una forma natural,anduvo con una gracia de la que adolece en otras ocasiones.
  
La Macarena, en la pasada Semana Santa de 2014

Y es que los más críticos con Antonio Santiago le achacan que todos sus palios se mueven igual, ya sea una cofradía de corte fúnebre como el Cristo de Burgos a una más alegre como la Paz, donde el palio apenas se mueve y la cuadrilla no hace ninguna concesión al compás de la marcha. 

Las vueltas «de tornillo»

Esa moda de los palios-cajón, extendida ya en numerosas cofradías, sean o no de Antonio Santiago, se ve complementada con otra tendencia a dar las vueltas «de tornillo», haya espacio o no, sea un misterio o un palio o vaya con música o sin ella. De esta forma, el paso llega a la esquina y, en vez de aprovechar el espacio para aligerar la vuelta, la realiza sin andar de frente. 


Esto, algo muy común en los grandes pasos de misterio, por su amplitud y por lucimiento con las marchas, se ha extendido también a pasos más pequeños y, lo que llama más la atención de los críticos, a los pasos en silencio, como es el caso de la Mortaja.