CALENDARIO COFRADE

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sábado, enero 14, 2017

D.E.P.

Es muy difícil entender ciertos hechos que acaecen en nuestra rutina diaria. Estamos anclados en nuestro circulo de confort y en nuestras actividades diarias que nos gustan, que es muy complicado que salgamos de ellas. Pero en esta semana han sido dos golpes muy duros los que nos hemos llevado los cofrades. 

A nadie nos gusta, y nos cuesta asimilar, mucho y entender, la pérdida de un familiar o un amigo cercano. De esta forma a mediados de semana, se marchaba el Cirineo más grande que tuvo la hermandad del Buen Suceso, Pepe Espinosa. Y en poco menos de dos días, la noticia ayer del fallecimiento repentino de otro Pepe, Pepe Ávila.

No es que me esperara ninguna de ellas, porque ninguna de ellas eran esperadas. Sino que dentro de lo que es la vida, se puede entender como más lógica el fallecimiento de Pepe Espinosa, por su edad y su enfermedad. Hombre servicial como pocos por cada año de su vida que dió, tanto en su familia, a sus amigos, como en su querida hermandad del Buen Suceso. Hasta siempre Pepe. 

Y el mazazo de ayer un poco después de las 11h. de la mañana cuando mi hijo Kiko y mi buen amigo, costalero de loza a loza, Rafael Lozano me daban casi al unísono la fatídica noticia del fallecimiento de imprevisto de un Costalero del Señor y de su Madre la Virgen. Y duele aún un poco más por la edad de Pepe Ávila y por lo repentino de ese momento fatídico. Cuesta de creer aún, veinticuatro horas después.

He leído muchos comentarios sobre tí Pepe Ávila y te puedo decir, a cual he leído más me gustaba y emocionaba. Ayer ya te cité en nuestros encuentros cofrades y en las pocas cosillas que hicimos juntos de este mundillo jartible de locos cofrades. Poco más puedo decir, porque alguna lágrima recorre mis mejillas. Ahora sólo te pido que bendigas y protejas desde el palco bendito del cielo a tu familia, que lo van a necesitar y mucho. Y que tú "Gitano" con su cuadrilla de costaleros de luto, escuchen tu voz marcando los cambios celestiales que seguirás dando desde allí arriba. Por último espero que entres allí en el Cielo, marcando te unos cambios celestiales, para que sepan que quien entra en el Reino de los Cielos, es un Costalero de Dios. Me despido de ti, tomando las palabras de otro amigo que tenemos en común, Antonio Barbudo, que te dijo Comandante de tu Barco de Ntro. Padre Jesús de las Penas. 

Hasta siempre "Pepes".

Pachi Giraldo